El fuego volvió a encender las alertas en las zonas rurales del cantón Ibarra. Entre el viernes 24 y el domingo 26 de julio de 2026, el Cuerpo de Bomberos atendió 11 emergencias vinculadas con incendios forestales, que dejaron una afectación aproximada de 21,5 hectáreas de cobertura vegetal.
El balance institucional detalla que durante los tres días se registraron tres incendios forestales y ocho conatos, considerados de menor magnitud debido a que cada uno afectó una superficie inferior a 500 metros cuadrados.
CACHIPAMBA Y CUAJARA CONCENTRARON LAS MAYORES AFECTACIONES
Las emergencias más graves se produjeron en Cachipamba, en la vía a Manzano Guarangui, donde se quemaron aproximadamente 10 hectáreas, y en Cuajara, parroquia La Carolina, con una afectación similar de 10 hectáreas.
En el sector de Guallupe, también en La Carolina, el fuego consumió alrededor de 1,5 hectáreas de vegetación. Estos tres eventos concentraron prácticamente la totalidad del área afectada durante el fin de semana.
En los puntos donde existían vías de ingreso, los bomberos utilizaron agua transportada en tanqueros para contener las llamas. Sin embargo, en los incendios de mayor magnitud, las características del terreno impidieron el acceso de los vehículos de emergencia.
Ante esta dificultad, el personal tuvo que avanzar a pie y combatir el fuego de manera manual mediante batefuegos, machetes y mochilas de agua, hasta controlar los focos activos y evitar que las llamas alcanzaran una superficie mayor.
LAS CAUSAS DE LOS INCENDIOS AÚN SON DESCONOCIDAS
Hasta el cierre del reporte, las autoridades no han determinado si los eventos estuvieron relacionados con quemas agrícolas, acumulación de residuos, acciones humanas u otros factores.
El Cuerpo de Bomberos recordó que la quema de terrenos, vegetación o basura puede salirse de control en pocos minutos, principalmente cuando existen altas temperaturas, vegetación seca y fuertes corrientes de viento.
La institución pidió a la ciudadanía reportar de manera inmediata cualquier columna de humo, conato o incendio forestal, con el objetivo de facilitar una intervención temprana y reducir la propagación de las llamas.


















