El cierre de inscripciones terminó de ordenar un tablero electoral que durante semanas cambió entre alianzas, suspensiones de organizaciones y negociaciones de última hora.
Mauricio Larrea, Jomar Cevallos, Consuelo Unda y Paolina Vercoutère son los cuatro nombres que ingresaron al proceso para disputar la Prefectura de Imbabura en las elecciones seccionales adelantadas para este 29 de noviembre de 2026.
El plazo venció a las 18:00 del lunes 17 de agosto de 2026 y ahora las postulaciones deberán superar la etapa de calificación de la Junta Provincial Electoral. La votación está prevista para el 29 de noviembre de 2026.
La nómina final dejó una competencia más reducida de la que se perfilaba semanas atrás. En junio llegaron a aparecer al menos seis nombres con posibilidades de llegar a la papeleta.
Las decisiones internas de los partidos y, principalmente, las suspensiones de Revolución Ciudadana (RC), lista 5, y AMIGO, lista 16, modificaron las fórmulas provinciales y dejaron fuera a cuadros que ya habían sido proclamados en procesos internos.
CUATRO ASPIRANTES Y TRES CANDIDATURAS SIN ALIANZA FORMAL
Uno de los primeros espacios políticos que llegó al cierre con su fórmula definida fue Avanza, lista 8. Las primarias de Avanza ratificaron su postulación junto a Astrid Cotacachi como aspirante a la Viceprefectura.
Otro de los nombres que se mantuvo prácticamente desde el inicio de las definiciones internas es Jomar Cevallos, quien dejó la Alcaldía de Cotacachi para entrar de lleno en la carrera provincial.
Cevallos fue inscrito por Somos Libres, lista 62, movimiento que lo escogió durante sus elecciones primarias. Su compañera de fórmula es Mishell Pérez, arquitecta ibarreña que incursiona en la competencia electoral.
La tercera candidatura corresponde a Consuelo Unda Vanegas, quien representa al movimiento oficialista Acción Democrática Nacional (ADN), lista 7. Unda llegó a la contienda después de dejar, a finales de julio, la Dirección Distrital de Educación Ibarra-Pimampiro-Urcuquí.
Su nombre apareció en la recta final de las definiciones de ADN y terminó convirtiéndose en la carta provincial de la organización política del Gobierno. No se registra una alianza electoral provincial para su candidatura.
La fórmula que más movimientos produjo antes del cierre fue el que lo conforma Paolina Vercoutère que terminó encabezando la candidatura provincial de la alianza Juntos por la Transformación, lista 70, junto a Michael Encalada como aspirante a viceprefecto.
La otavaleña, de las filas de la Revolución Ciudadana, encontró en el Partido Socialista Ecuatoriano (PSE), lista 17, la opción para participar en los comicios.
Con esta tienda política decidió aliarse con lista 70 para llegar a liderar el Gobierno Provincia de Imbabura. Hasta hace pocas semanas su escenario electoral era otro: buscaba reelegirse como viceprefecta.
LAS SUSPENSIONES CAMBIARON LAS FÓRMULAS Y DEJARON CANDIDATOS EN EL CAMINO
El principal damnificado por esa reconfiguración fue el exgerente de la Empresa Pública de Movilidad del Norte, Juan Manuel Mantilla.
En junio, la Revolución Ciudadana y AMIGO habían desarrollado su proceso interno y escogieron a Mantilla como precandidato a prefecto y a Vercoutère como precandidata a viceprefecta.
Era la fórmula con la que el correísmo pretendía competir en Imbabura después de que RC quedó impedida de participar con su propia lista.
El problema comenzó meses antes. El Tribunal Contencioso Electoral dispuso en marzo la suspensión por nueve meses de Revolución Ciudadana, lista 5, dentro del trámite derivado de una investigación fiscal conocida como caso Caja Chica.
La organización comenzó entonces a buscar otras estructuras políticas para inscribir a sus cuadros en las seccionales. Una de ellas fue AMIGO, lista 16.
Pero esa salida también se cerró. El 17 de julio, el TCE dispuso la suspensión provisional por nueve meses de AMIGO, después de admitir una denuncia de Fiscalía dentro de una investigación previa por presunto lavado de activos.
Tres días después, el CNE ordenó ejecutar la medida. Con las dos organizaciones suspendidas, el correísmo volvió a negociar casilleros y alianzas a pocas semanas de las inscripciones.
Fue entonces cuando el escenario de Imbabura volvió a cambiar. A inicios de agosto ya se reportaban conversaciones entre sectores de la Revolución Ciudadana y la lista 70, una negociación que dejaba al margen la precandidatura de Mantilla y colocaba a Vercoutère como opción para encabezar la fórmula provincial.
Finalmente, ella renunció a la Viceprefectura y llegó al cierre de inscripciones como candidata a prefecta mediante la alianza 17-70, mientras Mantilla, quien había comenzado el proceso como la primera opción del correísmo para esa dignidad, quedó fuera de la nómina final.
El otro nombre que se cayó en las últimas horas fue Marco Vinicio Jarrín. Su candidatura había surgido de la coalición formada inicialmente por Centro Democrático, Izquierda Democrática y Futuro, que en sus procesos internos lo designó como precandidato a la Prefectura.
Sin embargo, a un día del cierre de inscripciones, el acuerdo se rompió. Pachakutik y Centro Democrático retiraron su respaldo a Jarrín y le solicitaron que desistiera de la precandidatura, argumentando que no contaba con el apoyo de las bases y de los aspirantes a las alcaldías de esas organizaciones.
Jarrín expresó su intención de mantenerse, pero finalmente no aparece entre los cuatro nombres reportados como postulantes a la Prefectura después del cierre.















