El pasaje de bus urbano en Ibarra seguirá costando 35 centavos hasta diciembre de 2026. La decisión involucra a cuatro operadoras y estará respaldada por una compensación municipal de 912.738 dólares, destinada a cubrir parcialmente el aumento de los costos ocasionado por el precio del diésel.
La ordenanza que viabiliza el proceso fue aprobada en primer debate por el Concejo Municipal con 10 votos a favor y uno en contra. La propuesta establece las obligaciones que deberán asumir las compañías beneficiarias de los recursos públicos y las condiciones bajo las cuales se entregará la compensación.
La medida busca evitar, al menos hasta finales de este año, que el incremento de los costos de operación del transporte urbano sea trasladado directamente a los pasajeros. Según la documentación municipal, un análisis previo había planteado un escenario en el que la tarifa podía subir de 0,35 a 0,43 centavos.
En Ibarra se calcula que alrededor de 130.000 usuarios utilizan diariamente el transporte urbano, por lo que cualquier modificación tarifaria tendría incidencia directa en el gasto cotidiano de miles de familias.
COMPAÑÍAS BENEFICIADAS
El esquema comprende a 327 buses pertenecientes a las operadoras La Esperanza, 28 de Septiembre, San Miguel de Ibarra y Campesinor.
Parte de los recursos municipales destinados a este mecanismo salió de una reorganización presupuestaria. Según el documento, se redujeron gastos y se utilizaron recursos que originalmente estaban considerados dentro de la programación por las fiestas de fundación de Ibarra.
La administración municipal decidió este año prescindir de conciertos masivos y otros eventos, con el objetivo de redireccionar esos fondos hacia la compensación del transporte público.
Entre las obligaciones previstas constan el cumplimiento de rutas y frecuencias, el mantenimiento adecuado de las unidades, la capacitación de conductores y personal, así como mejoras en la atención y el trato a los pasajeros.
Para que la ordenanza entre en vigencia, es necesaria su aprobación en segundo y definitivo debate. Mientras ese proceso avanza, la definición adoptada mantiene congelada la tarifa en 35 centavos.


















