Productores del cantón Pimampiro, provincia de Imbabura concretaron el primer envío de mandarina Tango hacia Estados Unidos. El embarque, compuesto por 23.430 kilogramos de fruta, fue sometido a un tratamiento de frío durante su traslado marítimo para cumplir con las exigencias fitosanitarias del mercado estadounidense.
La operación corresponde al primero de seis contenedores que el sector productivo imbabureño prevé exportar durante este año, una vez que cada cargamento reciba la certificación de la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario, Agrocalidad.
La entidad inspeccionó la fruta y verificó que el proceso cumpliera los requisitos establecidos por el Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas de Estados Unidos, conocido como APHIS-USDA.
EXPORTACIONES PODRÍAN ALCANZAR LOS USD 150.000
La planificación contempla exportar durante 2026 un total de 140.550 kilogramos de mandarina Tango, con ingresos proyectados en aproximadamente 150.000 dólares.
“En el transcurso de este año tenemos planificado exportar 140.550 kilogramos de mandarina variedad Tango, lo que significaría un total de 150 mil dólares, mostrando así que esta fruta de alta calidad puede seguir posicionándose en mercados internacionales”, manifestó Lenin Rosero, director ejecutivo de Agrocalidad.
El funcionario explicó que técnicos de la institución supervisaron cada fase del procedimiento para garantizar que la fruta llegara en condiciones adecuadas y sin riesgo de transportar plagas cuarentenarias.
El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Juan Carlos Vega, señaló que este envío evidencia la diversidad productiva de Ecuador y la capacidad del país para abastecer mercados internacionales con productos agrícolas que cumplen estándares técnicos de calidad.
EL FRÍO PROTEGE LA FRUTA DURANTE EL VIAJE MARÍTIMO
Antes de cerrar el contenedor, los técnicos realizaron la inspección fitosanitaria del cargamento, instalaron y calibraron sensores de temperatura, verificaron la distribución de la fruta y colocaron precintos oficiales de seguridad.
El sistema denominado Cold Treatment in Transit mantiene el producto bajo temperaturas controladas durante todo el trayecto marítimo. Este procedimiento permite neutralizar posibles plagas sin alterar el sabor, la calidad ni las propiedades nutricionales de las mandarinas.
La certificación abre la posibilidad de ampliar la presencia de la producción frutícola de Imbabura en Estados Unidos, un mercado que exige controles sanitarios y fitosanitarios específicos antes de autorizar el ingreso de productos agrícolas.

















