Este 21 de julio, se celebra el Día Mundial del Perro y en la provincia de Imbabura hay una presencia canina extendida en ciudades, comunidades y zonas rurales. Los datos del Censo de Población y Vivienda 2022 muestran que 86.578 hogares de la provincia tienen al menos un perro.
La cifra es el resultado de sumar 32.969 hogares que poseen únicamente perros y otros 53.609 que conviven con perros y gatos. En total, cerca del 61 % de los 141.502 hogares imbabureños tiene uno o más canes bajo su cuidado.
La relación se repite a escala nacional. Ecuador contabilizó 5.211.037 perros dentro de los hogares, con un promedio aproximado de dos canes en cada vivienda que declaró tenerlos. Además, 2.667.864 hogares conviven con al menos un perro, según los resultados publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos.
UNA FECHA POPULAR CON UN ORIGEN POCO DOCUMENTADO
El Día Mundial del Perro se conmemora cada 21 de julio en Ecuador y otros países. La versión más difundida señala que comenzó a ganar reconocimiento en 2004, como una iniciativa para visibilizar el abandono, promover la adopción y destacar el trabajo de perros de compañía, rescate, asistencia, seguridad y terapia.
Sin embargo, el origen institucional de la fecha no está claramente documentado. No se trata de una conmemoración oficial de Naciones Unidas y las publicaciones disponibles ofrecen versiones diferentes sobre sus promotores. También existe el Día Internacional del Perro, celebrado el 26 de agosto en países como Estados Unidos, Colombia y Guatemala.
Más allá de esa discusión, la jornada coloca un tema concreto en la agenda: tener un perro implica asumir responsabilidades durante toda su vida. La Organización Mundial de Sanidad Animal sostiene que la gestión de la población canina debe incluir identificación, atención veterinaria, vacunación, control reproductivo, adopción y educación de los responsables. La entidad advierte que esterilizar animales sin cambiar las conductas humanas no resuelve por sí solo el abandono.
El problema tampoco puede medirse únicamente con los registros censales. El Censo 2022 contó perros y gatos que viven dentro de hogares, pero no determinó cuántos permanecen en las calles, carecen de responsable o reciben alimentación comunitaria. Por eso, Ecuador todavía no dispone de una cifra nacional consolidada sobre animales abandonados.
La adopción aparece como una de las respuestas frente a esa realidad. La recomendación es tomar la decisión después de evaluar el espacio disponible, los gastos de alimentación, el tiempo para paseos, la atención veterinaria y el compromiso de acompañar al animal durante años. Entregar un perro como regalo sin consultar al futuro responsable puede terminar en devolución o abandono.

















