El calendario electoral para las elecciones seccionales adelantadas del 29 de noviembre de 2026 entró en una etapa decisiva en Imbabura. Tras el cierre de los procesos de democracia interna, el Consejo Nacional Electoral (CNE) comenzó a ordenar el mapa político previo a la inscripción oficial de candidaturas, en una fase donde no todas las organizaciones que estaban habilitadas lograron cumplir con los requisitos exigidos.
En la provincia constaban 27 organizaciones políticas registradas entre nacionales, provinciales, cantonales y parroquiales. De ellas, 21 solicitaron acompañamiento del CNE para sus procesos internos, sin embargo, solo 17 cumplieron con toda la documentación y las condiciones requeridas para que la autoridad electoral avale sus elecciones primarias.
Alexandra Alencastro, directora provincial electoral de Imbabura, explicó que esta fase no es un trámite secundario, sino un requisito obligatorio para quienes aspiren a participar en los comicios. “La democracia interna es uno de los requisitos obligatorios para poder ejecutar la fase de inscripción de candidaturas”, señaló durante una entrevista en radio XFM.
DEMOCRACIA INTERNA, EL PRIMER FILTRO PARA LLEGAR A LA PAPELETA
El plazo para los procesos de democracia interna concluyó el 2 de julio de 2026. En esa fase, las organizaciones políticas debían definir sus precandidaturas mediante procedimientos internos, con la presencia de funcionarios electorales. Ese acompañamiento permite levantar un informe técnico que luego será parte de los documentos habilitantes para inscribir candidaturas.
Según Alencastro, las organizaciones podían desarrollar sus procesos de forma presencial, virtual o mixta. En el caso de las elecciones internas realizadas por vía telemática, los precandidatos que aceptaron su postulación tienen un plazo ampliado para acudir personalmente a la Delegación Electoral y firmar su aceptación ante un delegado del CNE.
El incumplimiento de esa etapa deja a las organizaciones fuera de la siguiente fase. “No pueden inscribir a sus candidatos”, precisó Alencastro al referirse a los partidos o movimientos que no solicitaron el acompañamiento electoral o no superaron las observaciones planteadas por el organismo.
De las 21 solicitudes presentadas, cuatro no completaron los requisitos después del proceso de subsanación. La funcionaria recordó que el Código de la Democracia permite corregir observaciones por una sola ocasión, pero si la organización no cumple con lo requerido, el trámite no avanza.
Esta primera depuración también marca el inicio real de la competencia electoral. Hasta ahora, los nombres que circulan públicamente tienen el carácter de precandidaturas y pueden modificarse antes de la inscripción formal. La lista definitiva solo se conocerá cuando la Junta Provincial Electoral califique las candidaturas.
ALIANZAS HASTA EL 18 DE JULIO Y CANDIDATURAS DESDE EL 2 DE AGOSTO
Después de la democracia interna, el calendario abrió paso a la conformación de alianzas. Las organizaciones políticas tienen plazo hasta el 18 de julio de 2026 para registrar estos acuerdos. En Imbabura, hasta la revisión más reciente del sistema electoral, se identificaban alrededor de 15 solicitudes de alianza en proceso de carga y verificación.
La alianza electoral permite que dos o más organizaciones políticas presenten candidaturas conjuntas en una determinada circunscripción. Para ello deben designar un procurador común, establecer acuerdos internos, definir su representación y cargar la documentación correspondiente en el sistema del CNE.
Alencastro aclaró que las alianzas solo pueden conformarse entre organizaciones que hayan cumplido previamente con la democracia interna. “El principio es haber realizado las elecciones primarias y que sus candidatos provengan de este espacio”, explicó.
Estas coaliciones no necesariamente se aplican de forma uniforme en toda la provincia. Una organización puede aliarse para la prefectura, para determinadas alcaldías o para ciertas juntas parroquiales, mientras mantiene participación independiente en otros territorios. Esa configuración se reflejará luego en la papeleta, donde algunas candidaturas aparecerán con el número propio de la organización y otras bajo la identificación de la alianza.
Las alianzas también generan incentivos políticos y electorales. Entre ellos consta un 20% adicional en el monto asignado para promoción electoral cuando se conforman entre organizaciones del mismo nivel territorial, además de efectos en la asignación de escaños, el cumplimiento de encabezamiento de mujeres y la cuota de jóvenes.
El siguiente momento clave será la inscripción de candidaturas, prevista del 2 al 17 de agosto de 2026. Para esa etapa, las organizaciones deberán presentar formularios, planes de trabajo, fotografías, documentos personales, responsables del manejo económico y la certificación de que sus postulaciones provienen de democracia interna.
La Junta Provincial Electoral será la instancia encargada de calificar las candidaturas, con base en los informes técnicos preparados por la Delegación Provincial Electoral. Solo entonces se sabrá cuántos postulantes competirán por la Prefectura de Imbabura, las alcaldías, concejalías y juntas parroquiales.

















