PATRICIO MENESES, EL PERIODISTA IBARREÑO QUE HIZO DE LA DISCIPLINA Y LA HUMILDAD SU LEGADO

Durante 16 años de ejercicio en prensa escrita, Meneses consolidó una línea de trabajo basada en la rigurosidad, la responsabilidad y la práctica cotidiana. Él mismo reconoce ese periodo como su escuela. El lugar donde aprendió desde levantar textos hasta vender y gestionar publicidad, entendiendo el periodismo en toda su dimensión operativa.

Tras su salida del medio en 2003, su carrera dio un giro hacia la comunicación institucional. Ingresó a la Policía Nacional ese mismo año como comunicador, enfrentando un nuevo desafío: trasladar la lógica del periodismo hacia la gestión estratégica de la información oficial. Ese tránsito lo llevó a especializarse en comunicación organizacional, comprendiendo que informar no solo implica narrar hechos, sino construir confianza.

Paralelamente, encontró en la docencia otro espacio de impacto. En universidades como la Técnica del Norte y Católica, formó a nuevas generaciones bajo una premisa clara: “Periodista que no lee, no es periodista”. Impartió las asignaturas de redacción y géneros periodísticos. Para Meneses, la teoría representa una parte importante del proceso de formación, pero la ética, la práctica y la actualización de conocimientos, son los pilares reales de la profesión, recalca.

RECONOCIMIENTO A UNA VIDA DE TRABAJO

El 28 de abril de 2026, en el marco de las Fiestas del Retorno de Ibarra, su trayectoria fue reconocida con la condecoración “Abelardo Morán Muñoz”, un galardón que destaca aportes relevantes a la comunicación y la cultura en la provincia. La postulación llegó desde la Policía Nacional, institución donde consolidó gran parte de su carrera en comunicación institucional.

El reconocimiento no fue buscado, asegura Meneses. Lo asumió como una consecuencia del trabajo acumulado. “Es un premio a la labor que se ha hecho en forma sencilla, sin hacer ruido, pero tratando de hacerlo bien”, expresó.

El momento tuvo una carga personal significativa. La noticia llegó en medio de una situación familiar compleja, lo que transformó el reconocimiento en un símbolo de resiliencia. La reacción fue íntima: un abrazo con su esposa y la certeza de que el camino recorrido había valido la pena.

Más allá de su carrera individual, Meneses también dejó huella en el ámbito gremial. Fue presidente del Colegio de Periodistas de Imbabura y lideró la reestructuración de esta organización de profesionales, que obtuvo su personería jurídica en 2023, sentando bases formales para una institución que durante años existió sin estructura legal.

Hoy, su figura representa una forma de ejercer el periodismo lejos de protagonismos. Un perfil construido desde la constancia, la formación y la ética. En una época marcada por la inmediatez, su historia recuerda que el verdadero reconocimiento no siempre se construye en el presente, sino en la suma de años de trabajo.

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