Una persecución policial, disparos y un presunto integrante herido terminaron con la aprehensión de cuatro personas investigadas por su posible participación en una serie de asaltos a viviendas registrados en Imbabura. El operativo se ejecutó el jueves 30 de julio de 2026, después de un nuevo robo cometido en el sector de Caranqui, en el sur de Ibarra.
La intervención comenzó luego de que la Policía recibiera información sobre ese hecho. Cuando los sospechosos intentaban abandonar el sector, los uniformados iniciaron su seguimiento. De acuerdo con los detalles entregados por Alex Reina, comandante de Policía de Imbabura, los ocupantes del vehículo dispararon contra los agentes para evitar su captura.
En poder de los sospechosos se encontraron un arma de fuego, municiones y herramientas que habrían sido utilizadas para forzar puertas y seguridades. También fueron recuperados varios artículos que presuntamente acababan de ser robados de la vivienda: una lavadora que todavía contenía ropa, televisores, cilindros de gas y otros objetos.
UN VIDEO VIRAL MARCÓ EL GIRO DE LA INVESTIGACIÓN
La captura se produjo aproximadamente dos semanas después de que un asalto en una zona residencial del sur de Ibarra fuera registrado en video. En las imágenes se observa una camioneta gris que se detiene frente a una vivienda y, segundos después, cinco personas descienden e ingresan violentamente al inmueble.
Los propietarios se encontraban en el interior. Desde el patio, una mujer comenzó a pedir auxilio y solicitó a sus vecinos que llamaran a la Policía. Los presuntos delincuentes permanecieron varios minutos dentro de la casa, se apoderaron de diferentes pertenencias y escaparon en el mismo vehículo.
El video circuló ampliamente en redes sociales y generó preocupación entre los habitantes de la ciudad. A partir de este registro, la Policía comenzó a seguir la pista de los involucrados y a comparar las características del vehículo, la cantidad de participantes y la forma en que se ejecutó el delito con otros casos reportados en la provincia.

Uno de los elementos analizados es el uso recurrente de camionetas doble cabina de distintos colores. Las víctimas también han descrito a grupos numerosos que actúan durante la noche o la madrugada, cubren sus rostros y toman precauciones para no dejar rastros.
La investigación busca determinar si los aprehendidos en Caranqui forman parte de una estructura integrada por entre ocho y diez personas fuertemente armadas, señalada por varios afectados como responsable de asaltos en sectores urbanos y rurales de Imbabura.
AL MENOS 10 ASALTOS ENTRE ENERO Y JULIO
Entre enero y julio de 2026 se habrían registrado al menos 10 robos a domicilios con un patrón semejante. Los autores ingresan en grupos, utilizan armas de fuego, pasamontañas, guantes y, en algunos casos, protectores sobre el calzado. Antes de entrar, fuerzan cerraduras, destruyen ventanales o neutralizan a los animales de las propiedades.
Una de las incursiones ocurrió a finales de mayo en Conrraquí, cerca del desvío hacia Imantag, en la vía a Urcuquí. Al menos ocho personas ingresaron a una vivienda, agredieron a sus propietarios, los amordazaron y maniataron. Después revisaron las habitaciones y se llevaron dinero y artículos de valor.
Un mes antes, una vivienda del sector Santiago del Rey también fue asaltada. Las circunstancias del ataque son parte de los expedientes que ahora podrían ser comparados con las evidencias encontradas durante la captura realizada en Caranqui.
A inicios de junio, otro grupo encapuchado irrumpió en un inmueble de Quichinche, en el cantón Otavalo. Los atacantes rompieron los ventanales mientras los propietarios pedían ayuda. Las víctimas consiguieron abandonar la vivienda antes de ser sometidas físicamente.
La mañana del 10 de junio, varias personas con pasamontañas ingresaron a una casa de Pilanquí, en Ibarra. Los afectados relataron que los responsables usaban guantes y cubiertas en los zapatos, una medida que presuntamente buscaba reducir la posibilidad de dejar huellas.
El 18 de junio, sujetos armados entraron a un inmueble del barrio Los Ceibos, detrás de un establecimiento educativo. Los gritos de los propietarios alertaron al vecindario. Antes de escapar, los sospechosos retiraron un objeto que, según las víctimas, sería una caja fuerte con dinero en efectivo.
Otro de los ataques más violentos ocurrió durante la madrugada del 8 de julio, en Imbaya, a unos diez minutos de Ibarra. Cerca de las 01:30, al menos ocho hombres armados y encapuchados ingresaron a dos domicilios. Los propietarios fueron amenazados y agredidos mientras los atacantes buscaban dinero y bienes.
Varias víctimas no presentaron denuncias por temor a represalias. Otras sostienen que lograron comunicarse con el ECU 911, pero que los equipos policiales no llegaron durante la emergencia. Los casos que sí fueron formalizados todavía permanecen bajo investigación.
Jorge Ortíz, Gobernador de Imbabura, dijo que la Policía buscará demostrar antes las autoridades judiciales, una posible relación entre estos hechos y los cuatro aprehendidos de Caranqui. Anunció que el caso no está cerrado pues todavía buscan indicios que los lleven a más integrantes de esta estructura delictiva.




















