La regeneración del Mirador Arcángel cambió en pocas semanas la dinámica turística de la zona oriental de Ibarra. Durante su primer mes de funcionamiento, el espacio recibió aproximadamente 11.000 visitantes, según Jenny Muenala, directora de Proyectos y Fiscalización del Municipio de Ibarra.
Antes de la intervención, el lugar recbía menos de 3 mil personas al mes. El incremento representa al menos 8.000 visitas adicionales en este lapso. Es decir, la afluencia creció más del 266% y pasó de un promedio inferior a 100 visitantes diarios a alrededor de 367 personas por jornada.
“La verdad para nosotros es una gran alegría y sorpresa, porque sí teníamos buenas expectativas con este proyecto, pero en este mes hemos visto la respuesta que hemos tenido y la verdad es que ha superado las expectativas”, manifestó Muenala.
La primera fase del Mirador Arcángel fue inaugurada el 7 de junio de 2026. La intervención incluyó la restauración interna y externa del monumento, corredores peatonales, áreas verdes, piletas y un puente panorámico construido con hormigón y vidrio. También se habilitaron puestos individuales y un patio de comidas para 14 comerciantes de alimentos y bebidas.
El proyecto tuvo un presupuesto referencial de 998.903,61 dólares y fue contratado por 998.199,31 dólares, de acuerdo con el registro de contratación de la obra. El plazo establecido fue de 210 días, entre octubre de 2025 y mayo de 2026.
NUEVO POLO DE DESARROLLO DE IBARRA

Antes de la regeneración, el movimiento de personas y compradores se concentraba principalmente durante los fines de semana. Los comerciantes permanecían en el sector, pero la llegada de visitantes no alcanzaba los niveles observados después de la apertura de la infraestructura renovada.
Ahora, según Muenala, la actividad comienza desde el lunes y se mantiene durante toda la semana. Desde tempranas horas se observa a personas que esperan ingresar para recorrer la plaza, utilizar el columpio, visitar los espacios comerciales.
El diseño de la primera fase buscó aprovechar la ubicación elevada del lugar sin bloquear las visuales. La plaza funciona como un mirador de 360 grados, desde donde se observa Yahuarcocha, el área urbana de Ibarra y las elevaciones que rodean la ciudad.
“Tenemos la visita de mucha gente de la misma ciudad, fuera de la ciudad, inclusive de fuera del país. Nos están visitando todos los días. Es una aglomeración de gente”, indicó.
Los negocios ubicados en los exteriores del complejo también se han visto beneficiados por el incremento de visitantes. María Pazmiño, tiene un local donde vende bebidas a 50 metros del Mirador Arcángel. Ella segura que las ventas se le han duplicado en las últimas cuatro semanas.
“Todos los días tengo clientes desde la mañana hasta la noche. He visto gente de Carchi, de Pichincha, de Tungurahua y hasta de Guayas. También vienen muchos colombianos y algunos ‘gringos’ a conocer nuestro Arcángel”, manifestó.
Aunque todavía no se ha difundido un balance general del comercio en la zona por parte del Municipio de Ibarra, el flujo de visitantes mensuales amplió la cantidad de potenciales compradores que circulan por el sector.
SEGUNDA FASE CONECTARÁ EL MIRADOR CON GUAYABILLAS
El crecimiento de visitantes ocurre mientras el Municipio prepara una segunda fase del proyecto con una inversión cercana al millón de dólares. La propuesta contempla cafeterías, restaurantes, torres miradores, zonas infantiles, bicicletas suspendidas y nuevos juegos extremos.
Las cafeterías y establecimientos gastronómicos se ubicarán debajo del nivel de la plaza. La infraestructura será distribuida en dos niveles para conservar las vistas y evitar que las nuevas edificaciones interfieran con el paisaje.
Uno de los componentes principales será un canopy de aproximadamente 900 metros, cuya ruta partirá desde el Mirador Arcángel y se extenderá hasta la Loma de Guayabillas. La fase también prevé un ascensor panorámico, una capilla y nuevas áreas recreativas.
La intención municipal es integrar ambos atractivos y generar un circuito turístico entre el Arcángel y Guayabillas. La conexión permitiría ampliar el recorrido, distribuir a los visitantes entre varios espacios y prolongar su permanencia en la zona.



















