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MUYU RAYMI 2026: 550 MUJERES MANTIENEN VIVO EL PATRIMONIO AGRÍCOLA DE COTACACHI

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Mujer kichwa exhibe variedades de semillas nativas durante el Muyu Raymi de Cotacachi

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El Parque La Matriz volvió a convertirse en un gran espacio de intercambio de semillas. Sobre decenas de manteles blancos aparecieron maíces amarillos, negros, blancos y rojizos; fréjoles de diferentes formas y tamaños; tubérculos, hortalizas y frutos que las familias han conservado durante generaciones.

Este año llegaron más de 550 guardianas de las semillas, procedentes principalmente de las 45 comunidades indígenas del cantón. Cada una llevó parte de lo que conserva en su chakra y en su vivienda. En conjunto, este patrimonio agrícola supera las 200 variedades de semillas.

Solo en Cotacachi se han identificado 12 variedades biológicas de maíz y 22 de fréjol, manifestó la presidenta de la Unión de Organizaciones Campesinas e Indígenas de Cotacachi (UNORCAC), Martha Túquerres.

Detrás de cada grano existe un proceso de selección que comienza durante la cosecha. Las familias identifican las mejores mazorcas y separan aquellas que servirán para la siguiente siembra de las destinadas al consumo.

Después vienen prácticas tradicionales de almacenamiento: algunas semillas se conservan junto con hojas de laurel o ceniza para protegerlas del gorgojo y otros insectos. Son conocimientos transmitidos principalmente por madres, abuelas y taitas.

Para nosotros es también transmitir hacia el presente y el futuro, que vengan las generaciones y sigan también hablando desde nuestras comunidades y digan que las semillas son nuestras”, explicó Túquerres.

DE CINCO MUJERES A MÁS DE 550 SEMILLISTAS

Mujeres indígenas exhiben maíces, granos y productos de la chakra durante el Muyu Raymi de Cotacachi.
Guardianas de las semillas muestran maíces, granos, hortalizas y otros productos cultivados en las comunidades indígenas durante la edición 23 del Muyu Raymi. CDN

El Muyu Raymi tuvo un comienzo mucho más pequeño. La iniciativa nació en 2002 en un proceso de capacitación para recuperar semillas que comenzaban a desaparecer. En sus primeras experiencias participaron apenas cinco mujeres que llevaron sus productos para mostrarlos, intercambiarlos y discutir cómo conservarlos.

Veintitrés ediciones después, la actividad ocupa prácticamente todo el Parque La Matriz y convoca a cientos de productoras, familias y visitantes.

Su importancia tampoco se limita a la exposición. Para las comunidades, el Muyu Raymi coincide con el final del período de descanso de la Pacha Mama y con la preparación de la tierra para regresar a la siembra.

Las semillas pasan de unas familias a otras y, junto con ellas, circula información sobre cuáles resistieron mejor una temporada seca, cómo fueron almacenadas, qué producción alcanzaron o qué prácticas permitieron conservarlas.

Ese intercambio tiene ahora otro desafío: evitar que los conocimientos desaparezcan con las generaciones mayores. Túquerres sostiene que la transmisión debe ser práctica y comenzar dentro de las propias familias.

LA CHAKRA ANDINA SUMA RESPALDO MUNICIPAL

La edición de este año coincidió además con una decisión adoptada pocos días antes por el Concejo Municipal. El 6 de agosto de 2026 fue aprobada una normativa relacionada con el reconocimiento y protección de la Chakra Andina, sistema agrícola que sostiene buena parte de esta diversidad y que combina en un mismo espacio cultivos, conocimientos y prácticas desarrolladas por las comunidades.

La Chakra Andina de Cotacachi ha alcanzado reconocimiento internacional como parte de del Patrimonio Agrícola Mundial de la FAO. Para el alcalde Jomar Cevallos, la conservación de las semillas necesita trascender las celebraciones y convertirse también en política pública que permanezca independientemente de quién dirija el Municipio.

Variedades de fréjol y semillas nativas exhibidas durante el Muyu Raymi de Cotacachi.
Diferentes variedades de fréjol forman parte de las más de 200 semillas conservadas por las comunidades indígenas de Cotacachi. CDN

Si no lo hacemos, nos quedaremos sin el tostadito, sin el choclo, sin los granos que se siembran asociativamente. Mucha gente piensa que el ciclo de la producción es solo sembrar y cosechar. Cuando una semilla no tiene el ritual adecuado, no tiene su clasificación, la producción va a ser menor”, sostuvo Cevallos.

La autoridad también planteó avanzar hacia una normativa que reconozca al Parque La Matriz como sitio ritual y patrimonial, con el propósito de garantizar que celebraciones comunitarias como el Muyu Raymi continúen desarrollándose en este espacio. Según explicó, el crecimiento de la feria durante los últimos años muestra la dimensión que ha alcanzado dentro de Cotacachi.


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