Familias, líderes comunitarios y representantes de instituciones públicas participaron en Otavalo en la validación territorial del Plan Nacional de Primera Infancia, una propuesta que busca coordinar las políticas y servicios dirigidos a niñas y niños durante sus primeros años de vida. En Imbabura, estos programas atienden actualmente a más de 10.600 niñas, niños y mujeres gestantes.
El taller, organizado por el Ministerio de Desarrollo Humano (MDH), reunió a más de 70 participantes, entre usuarios del servicio Creciendo con Nuestros Hijos (CNH), familias vinculadas a los Centros de Desarrollo Infantil (CDI), delegados de instituciones estatales, representantes académicos y dirigentes comunitarios.
También estuvieron presentes funcionarios de los ministerios de Salud y Educación, el Consejo Nacional para la Igualdad Intergeneracional, la Gobernación de Imbabura y la Asociación de Municipalidades Ecuatorianas. El encuentro permitió contrastar la propuesta nacional con las necesidades identificadas por las familias y los actores sociales de la provincia.
CINCO MESAS ANALIZARON LAS NECESIDADES DE LA NIÑEZ
Durante la jornada se instalaron cinco mesas de trabajo, dirigidas por técnicos del MDH. En estos espacios se discutieron aspectos relacionados con la seguridad, la alimentación saludable, el acceso a agua segura, el lavado de manos y la lactancia materna.
Los participantes también plantearon propuestas sobre prevención de la violencia y estimulación temprana, desde el periodo de gestación hasta los tres años de edad, una etapa considerada determinante para el desarrollo físico, emocional y cognitivo de los niños.
Las experiencias compartidas por madres, padres, servidores públicos y líderes comunitarios serán incorporadas como observaciones al documento. El propósito es que el Plan Nacional de Primera Infancia contemple las particularidades de los territorios y establezca responsabilidades coordinadas entre las instituciones.
Joselyn Corrales, subsecretaria de Políticas Públicas del MDH, explicó que la participación ciudadana permitirá definir acciones que respondan a las condiciones reales de las familias.
“Buscamos que las acciones que van a guiar la política pública respondan a las necesidades de la población y permitan garantizar servicios de primera infancia integrales, coordinados y articulados entre las diferentes carteras de Estado. No se trata únicamente de ampliar la cobertura, sino también de garantizar calidad y pertinencia a escala nacional”, señaló.
INVERSIÓN EN LA INFANCIA PODRÍA MULTIPLICAR SU RETORNO
Corrales destacó que los recursos destinados a los primeros años de vida pueden generar beneficios sociales y económicos a largo plazo.
“Invertir en la primera infancia es invertir en el futuro. Por cada dólar que se invierte en esta etapa de la vida, el retorno puede alcanzar entre 13 y 17 dólares”, afirmó.
Irma Castellano, usuaria del servicio CNH, señaló que el taller permitió que las familias conocieran el contenido del Plan y presentaran sus observaciones.
“Fue muy productivo. Tuvimos la oportunidad de conocer la propuesta del Plan, compartir nuestros puntos de vista y aportar con nuestras ideas. Todo lo hacemos pensando en construir un mejor futuro para nuestros hijos”, manifestó.
Jairo Argoti, coordinador zonal 1 del MDH, informó que en Imbabura la institución brinda atención a más de 10.600 beneficiarios, entre niñas, niños y mujeres gestantes, mediante los servicios de desarrollo infantil. Los resultados del taller desarrollado en Otavalo formarán parte del proceso nacional de revisión y construcción de la nueva política pública para la primera infancia.

















