El fuego avanza sin control por las faldas del volcán Cotacachi, dentro del Parque Nacional Cotacachi-Cayapas, y hasta el momento ha consumido unas 300 hectáreas de vegetación, según el balance entregado por el alcalde Jomar Cevallos. La emergencia comenzó en la comunidad de Iltaqui, durante la tarde y noche de este lunes, y se extendió rápidamente por la vegetación debido a las condiciones climáticas. Una de las hipótesis que manejan las autoridades es que el incendio pudo originarse en una quema agrícola que se salió de control.
Durante la noche del lunes, comuneros y equipos de respuesta intentaron contener las llamas, pero la intensidad del incendio y los constantes cambios en la dirección del viento obligaron a varios grupos a replegarse. A las 03:00 de la madrugada de este martes, los brigadistas volvieron a subir por las faldas del volcán para continuar con las labores. Más de 100 personas, entre comuneros, funcionarios municipales y bomberos, combaten el fuego en sectores ubicados a más de 3.500 metros de altitud.
LAS LLAMAS LLEGARON A CINCO METROS DE LAS ANTENAS

Uno de los momentos de mayor riesgo se produjo cuando el incendio se aproximó a la zona donde se encuentra instalada infraestructura tecnológica utilizada por medios de comunicación, como antenas de radio y televisión. Las llamas estuvieron a solo cinco metros de alcanzar gran parte de estos sistemas, lo que puso en riesgo la operación de equipos y sacó del aire a algunas estaciones de radio.
La emergencia también dejó afectaciones entre quienes participaban en las tareas de control. Alfonso Morales, concejal de Cotacachi, explicó que las condiciones en la montaña complicaron la operación. “Por las condiciones complicadas hubo personas con signos de asfixia por el humo y el viento que alcanzó 80 kilómetros por hora”, señaló.
Hasta el cierre de este reporte, las llamas se mantienen activas dentro de una zona de alta biodiversidad. Mientras las autoridades coordinan acciones para incorporar personal policial y militar a las labores de sofocación. Según Jorge Ortíz, gobernador de Imbabura, está emergencia no puede ser atacada vía aérea por la altura y las fuertes ráfagas de viento en el lugar.


















