Una de las peores catástrofes naturales registradas recientemente en el Himalaya golpeó este miércoles 26 de agosto la frontera entre Nepal y la región china del Tíbet. Una enorme corriente de agua, lodo, rocas y escombros descendió violentamente por los sistemas de los ríos Bhote Koshi y Trishuli, arrasando viviendas, carreteras, vehículos, puentes y proyectos hidroeléctricos.
El balance continúa cambiando conforme los equipos de emergencia logran ingresar a las zonas afectadas. La Policía de Nepal reportó al menos 157 personas fallecidas, mientras que las autoridades chinas informaron de otras tres muertes en el condado tibetano de Gyirong, con lo que el número confirmado de víctimas mortales se elevó a por lo menos 160.
La dimensión real de la tragedia todavía no está clara. Associated Press informó que 403 personas estaban reportadas como desaparecidas en Nepal, 341 de ellas extranjeras, mientras China reportaba otras 265 personas desaparecidas en Gyirong.
Otros balances difundidos por autoridades nepalesas y recogidos por DW incluyen además militares, policías y trabajadores de centrales hidroeléctricas sin localizar, por lo que algunas estimaciones acercan a 900 el número total de personas desaparecidas o incomunicadas en ambos lados de la frontera.
TURISTAS EXTRANJEROS ENTRE LOS DESAPARECIDOS
La emergencia tiene además una dimensión internacional. Entre las personas que no han sido localizadas constan ciudadanos de India, Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Canadá, Corea del Sur, Malasia y Rusia.
Según el último balance citado por AP, 133 ciudadanos indios se encontraban en la zona como parte de una peregrinación hacia el monte Kailash, en el Tíbet, considerado sagrado para millones de hinduistas. También constaban entre los desaparecidos 47 estadounidenses, 34 australianos, 33 británicos y 24 canadienses.
El desastre ocurrió precisamente en una región utilizada como corredor entre Nepal y China y frecuentada tanto por turistas como por peregrinos. Al mismo tiempo, cientos de nepaleses recorrían la zona del lago Gosaikunda por las celebraciones religiosas de Janai Purnima.
La fuerza de la corriente destruyó infraestructura fundamental para llegar hasta las comunidades afectadas. AP reportó al menos 19 puentes y cerca de 40 kilómetros de carreteras destruidos, mientras las autoridades advertían a la población que se mantuviera alejada de los ríos Trishuli, Bhotekoshi y Narayani.
Helicópteros militares y civiles fueron movilizados para evacuar sobrevivientes y trasladar ayuda hacia sectores que quedaron prácticamente aislados. Nepal solicitó apoyo de India y China para las operaciones de búsqueda y rescate. Naciones Unidas también comenzó a movilizar organismos humanitarios ante lo que anticipa como una necesidad de asistencia de gran escala.
UN GLACIAR, EN EL CENTRO DE LA INVESTIGACIÓN
Las primeras investigaciones apuntan a que la inundación no se produjo únicamente por las lluvias del monzón. Imágenes satelitales analizadas por expertos muestran que una parte importante de un glaciar se desprendió a unos 5.200 metros de altitud y cayó aproximadamente 1.200 metros hasta el fondo del valle, arrastrando hielo, roca y sedimentos.
La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal señaló que una avalancha de hielo y roca ocurrió aproximadamente 20 kilómetros al noreste del paso fronterizo entre Nepal y China, generando una violenta crecida aguas abajo.


















