Las pesas ya no son territorio exclusivo de quienes buscan músculos marcados. Desde temprano, antes incluso de que amanezca, los usuarios llegan a los gimnasios de Ibarra con objetivos distintos. Unos buscan bajar de peso, otros, ganar fuerza o recuperar movilidad. También hay quienes quieren complementar otro deporte o simplemente mantenerse activos.
La ciudad atraviesa un crecimiento de la denominada era fitness, que viene acompañada por la apertura de nuevos establecimientos y por la consolidación de grandes cadenas que cuentan con equipos de última generación y horarios cada vez más amplios.
El fenómeno se ha vuelto particularmente visible durante los últimos dos años, según Israel Urquizo, entrenador deportivo de M-tabolic PRO 6 Los Ceibos, quien sostiene que el cambio principal está en las razones que llevan a una persona a inscribirse. La estética continúa teniendo peso, pero ya no sería el único objetivo.
“Ahora estamos hablando que la mayor preocupación es la salud. Ya no es como solo por verse físicamente bien”, explica Urquizo.
A ello se suma la exposición permanente de esta tendencia en redes sociales, donde deportistas, entrenadores y creadores de contenido han convertido el ejercicio en parte de la conversación cotidiana.
Ese cambio también transformó a los gimnasios. De espacios básicos destinados principalmente al levantamiento de pesas, varias instalaciones han evolucionado hacia centros con áreas de musculación, cardio, entrenamiento funcional, bailoterapia, equipos especializados y acompañamiento de instructores.
En M-tabolic PRO 6, ubicado en el sector de Los Ceibos, sur de la capital imbabureña, esa transformación puede observarse desde el ingreso. El establecimiento funciona con acceso biométrico y cuenta con maquinaria destinada tanto al entrenamiento de fuerza como a ejercicios cardiovasculares y procesos progresivos de fortalecimiento.
Para Urquizo, detrás de esta renovación existe un cambio aún mayor: entrenar comienza a integrarse a la rutina diaria de un gran porcentaje de la población. Y argumenta que asistir al gimnasio eso solo el inicio. Ahora el entrenamiento se complementa con la alimentación, el descanso y otras actividades deportivas.
DEL PREADOLESCENTE AL ADULTO MAYOR: EL GIMNASIO AMPLÍA SU PÚBLICO

Uno de los indicadores más visibles del fenómeno es la diversidad de edades dentro de las salas de entrenamiento. Mientras algunos usuarios buscan mejorar su apariencia física, otros llegan para conservar capacidades básicas que pueden perderse con el sedentarismo y el paso de los años.
Urquizo recuerda casos de adultos mayores que inicialmente tenían dificultades incluso para levantarse de una silla y que, después de mantener una rutina de ejercicios, recuperaron autonomía para realizar actividades cotidianas.
“Personas de la tercera edad me han dicho: Ahora yo ya no necesito ayuda de mi familia para poderme levantar, ya puedo ir sola a hacer compras al supermercado”, relata.
El interés también alcanza a preadolescentes y jóvenes. El entrenador señala que cada vez encuentra más personas de esas edades interesadas en ejercitarse, un comportamiento que contrasta con largas jornadas frente a pantallas y otras formas de sedentarismo.
El ejercicio en gimnasio, sin embargo, debe adaptarse a cada etapa. En niños y adolescentes no se trata simplemente de levantar grandes cargas. Urquizo explica que desde aproximadamente los 10 u 11 años pueden desarrollarse actividades funcionales y de fortalecimiento ajustadas a su edad, con acompañamiento adecuado y priorizando la técnica.
Para quienes nunca han utilizado máquinas, la inducción inicial resulta especialmente importante. Entrar a un gimnasio, observar a otra persona y copiar sus movimientos puede terminar en sobrecargas, una mala ejecución del ejercicio o molestias que lleven al abandono.
“Cuando no hay una guía desde el inicio, uno hace las cosas a lo loco. Eso hace que alguien diga: Me duele el cuerpo, ya no quiero volver más”, advierte el entrenador.
Por eso, establecimientos como M-tabolic PRO 6 mantienen instructores durante la jornada para explicar el uso del equipamiento, establecer rutinas y realizar modificaciones conforme avanza el usuario.
Urquizo sostiene que una rutina tampoco debería convertirse en una secuencia idéntica durante meses. La progresión, la variación de ejercicios y el incremento controlado de cargas permiten trabajar distintos objetivos y mantener la motivación.
Otro factor que comienza a pesar es la comodidad de ejercitarse dentro de un espacio controlado. Quienes prefieren no correr solos en calles o parques encuentran en las caminadoras, bicicletas, escaleras y otros equipos de cardio una alternativa para realizar actividad física sin exponerse al tránsito, las condiciones climáticas o determinados riesgos del espacio público.
En Los Ceibos, además de musculación y cardio, existen jornadas de bailoterapia los lunes y martes, de 19:00 a 20:00, una opción dirigida a quienes buscan combinar ejercicio cardiovascular con actividades grupales.
¿CÓMO EMPEZAR A ENTRENAR SIN ABANDONAR EN LA PRIMERA SEMANA?

La primera recomendación es no intentar recuperar años de inactividad durante una sola sesión. Una persona que empieza debería informar al entrenador sobre su experiencia previa, objetivos y cualquier antecedente físico relevante.
En casos de escoliosis, hernias, lesiones o patologías diagnosticadas, el trabajo debe ser adaptado y, cuando corresponda, contar previamente con valoración médica o fisioterapéutica. El ejercicio puede utilizarse para fortalecer determinadas zonas, pero no sustituye el tratamiento médico de una enfermedad.
Otro error es pensar que el gimnasio, por sí solo, solucionará cualquier problema físico. Para quienes buscan reducir peso o modificar su composición corporal, por ejemplo, la actividad física debe acompañarse de una alimentación adecuada y descanso suficiente.
Entre los consejos básicos para comenzar están realizar una inducción antes de utilizar las máquinas, aumentar las cargas progresivamente, cuidar la técnica, respetar los periodos de recuperación, mantener una alimentación equilibrada y comunicar cualquier dolor fuera de lo habitual al entrenador.
La amplitud de horarios también está ayudando a incorporar el ejercicio a jornadas laborales cada vez más diversas. Metabolic PRO 6 abre de lunes a viernes desde las 05:45 hasta las 22:00, sin cierre intermedio; los sábados funciona de 08:00 a 14:00 y los domingos de 08:00 a 13:00.
Eso permite encontrar en una misma sala al trabajador que entrena antes de ingresar a la oficina, a quien acude después de terminar su jornada, al joven que llega por la tarde y al adulto mayor que prefiere horarios con menor concurrencia.



















